Universidad Católica: Construyendo el Futuro con Diálogo y Comunidad

Fuente: EncuentraIglesias Editorial

En el panorama académico actual, donde a menudo predominan modelos jerárquicos y enfoques tecnocráticos, la Universidad Católica del Sagrado Corazón ha elegido un camino diferente. El nuevo Plan Estratégico 2026-2028 no se presenta simplemente como un documento de intenciones, sino como el fruto de un proceso profundamente comunitario. Lo que llama la atención no son solo los objetivos delineados, sino el método a través del cual fueron concebidos: un camino de escucha extendida que involucró a toda la comunidad académica.

Universidad Católica: Construyendo el Futuro con Diálogo y Comunidad

Este enfoque recuerda el principio bíblico expresado en Proverbios 15:22: "Los planes fracasan por falta de consejo, pero tienen éxito cuando hay muchos consejeros" (NVI). La Universidad Católica ha hecho suya esta enseñanza, transformando la planificación estratégica en un verdadero laboratorio de discernimiento compartido. Profesores, estudiantes, personal administrativo y representantes del territorio fueron invitados a contribuir activamente, superando las barreras jerárquicas tradicionales.

El resultado es un plan que nace desde las bases, arraigado en las experiencias y aspiraciones de quienes viven diariamente la realidad universitaria. Este enfoque representa una innovación significativa en el mundo académico, donde rara vez la proyección del futuro involucra tan ampliamente a todos los componentes de la comunidad. La rectora Elena Beccalli ha subrayado cómo este método participativo no es una simple declaración de principios, sino una práctica concretamente realizada a través de meses de trabajo colectivo.

Los Números de la Participación: Una Comunidad que Se Expresa

Para comprender el alcance de este proceso, es útil considerar los datos que lo caracterizan. Nueve meses de trabajo intenso incluyeron 34 talleres temáticos, involucrando a 665 participantes activos. A través de encuestas específicas se recogieron más de 1.700 contribuciones, mientras que una convocatoria especial de ideas generó 54 propuestas de proyectos concretos.

Estos números cuentan una historia de compromiso real, no simbólico. Cada voz encontró espacio en este amplio ejercicio de escucha, creando ese "laboratorio comunitario" del que hablan los promotores de la iniciativa. Monseñor Angelo Vincenzo Zani, quien intervino en la presentación, destacó cómo esta metodología representa un paso significativo en la concepción de la gobernanza académica.

El enfoque recuerda la invitación paulina: "Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y cumplan así la ley de Cristo" (Gálatas 6:2, NVI). En este caso, la "carga" de proyectar el futuro universitario fue compartida entre todos los miembros de la comunidad, creando un sentido de corresponsabilidad que va más allá de la simple adhesión formal a decisiones impuestas desde arriba.

Sínodalidad y Vida Académica: Un Diálogo Fructífero

Aunque no está formalmente definido como "sinodal", el método adoptado por la Universidad Católica presenta claros puntos de contacto con la práctica sinodal que caracteriza la vida de la Iglesia contemporánea. La escucha extendida, el discernimiento comunitario, la búsqueda compartida de soluciones: todos elementos que encontramos tanto en el camino sinodal de la Iglesia como en este proceso académico.

Esta consonancia no es casual. En una institución que se define como católica, la búsqueda de modalidades operativas que reflejen los valores evangélicos representa una coherencia fundamental. El Sínodo sobre la sinodalidad, promovido por el Papa Francisco y continuado por el Papa León XIV, ha destacado precisamente la importancia de procesos de decisión que involucren a todo el Pueblo de Dios.

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos ofrece un ejemplo significativo: "Entonces los apóstoles y los ancianos se reunieron para examinar este asunto" (Hechos 15:6, NVI). También en la Iglesia primitiva, las decisiones importantes nacían de momentos de confrontación y diálogo comunitario, mostrando cómo la sabiduría colectiva puede iluminar los caminos a seguir.


¿Te gustó este artículo?

Comentarios

← Volver a Fe y Vida Más en Actualidad Cristiana