En un encuentro marcado por el diálogo y la esperanza, el Papa León XIV recibió en el Vaticano a los participantes de la octava reunión promovida por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y el Instituto Real de Estudios Interreligiosos, con sede en Amán, Jordania. El evento, que tuvo lugar en mayo de 2026, tuvo como tema central “Compasión humana y empatía en los tiempos modernos”. El Pontífice destacó que estos valores no son sentimientos secundarios, sino actitudes fundamentales para las tradiciones religiosas y para una vida plenamente humana.
El Instituto Real para Estudios Interreligiosos, fundado en 1994, tiene como objetivo promover el entendimiento entre las religiones. La asociación con el Vaticano refleja el compromiso continuo de la Iglesia con el diálogo ecuménico e interreligioso, especialmente en un mundo marcado por divisiones y conflictos. León XIV, conocido por su estilo pastoral y accesible, enfatizó que la compasión y la empatía son puentes que unen a personas de diferentes fes, culturas y orígenes.
El significado de la compasión en las tradiciones cristiana e islámica
En su discurso, el Papa exploró cómo el cristianismo y el islam comprenden la compasión. Citando las Escrituras, recordó que Jesucristo, al ver a las multitudes, “tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor” (Mateo 9:36, NVI). Del mismo modo, en el Corán, Dios es frecuentemente llamado “El Misericordioso” (Ar-Rahman), y la misericordia es un atributo divino que los musulmanes están llamados a imitar.
León XIV resaltó que la compasión no es un sentimiento pasivo, sino una fuerza activa que lleva a la acción. “La compasión nos mueve a salir de nosotros mismos y a encontrar al otro en su necesidad”, dijo. También destacó la parábola del Buen Samaritano (Lucas 10:25-37) como un modelo de empatía práctica, que supera barreras étnicas y religiosas.
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39, NVI).
El Pontífice afirmó que este mandamiento es compartido por ambas religiones, aunque expresado de formas diferentes. En el islam, el Profeta Muhammad enseñó: “Ninguno de vosotros cree verdaderamente hasta que ame para su hermano lo que ama para sí mismo” (Hadiz).
La empatía como antídoto contra la indiferencia moderna
Vivimos en una era de conexiones digitales, pero también de aislamiento e indiferencia. El Papa advirtió que la tecnología, aunque útil, puede distanciarnos del sufrimiento ajeno. “La empatía nos llama a mirar a los ojos del otro, a escuchar su historia y a compartir sus dolores”, afirmó. Citó el ejemplo de San Francisco de Asís, que abrazó a un leproso, superando el asco y el miedo.
León XIV también mencionó la crisis global de refugiados y la pobreza como áreas donde la compasión es urgentemente necesaria. “No podemos cerrar los ojos ante el hermano que sufre. La fe sin obras está muerta”, dijo, haciendo eco de Santiago 2:17.
El papel de las religiones en la promoción de la paz
El encuentro también abordó el papel de las religiones en la construcción de la paz. El Papa enfatizó que la compasión y la empatía son fundamentales para superar extremismos y prejuicios. “Cuando nos ponemos en el lugar del otro, descubrimos que somos más semejantes que diferentes”, declaró.
Representantes musulmanes presentes en el evento coincidieron, destacando que el diálogo interreligioso no es una amenaza a la identidad religiosa, sino una oportunidad de enriquecimiento mutuo. El Instituto Real de Estudios Interreligiosos ha promovido encuentros similares en todo el mundo, alentando a líderes religiosos a trabajar juntos por causas comunes.
La compasión en la vida cotidiana: un llamado para todos
El Papa concluyó su discurso con un llamamiento práctico: que la compasión no se quede solo en los discursos, sino que se traduzca en acciones concretas. Sugirió pequeños gestos, como visitar a un enfermo, escuchar a un amigo en dificultad o ayudar a un extraño. “La compasión comienza en casa, en
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