El 8 de mayo de 2025, al cumplirse 80 años de la capitulación del ejército alemán, el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, obispo Heiner Wilmer, y su homólogo francés, el cardenal Jean-Marc Aveline, se reunieron en Hildesheim para una jornada de diálogo. Este encuentro no fue solo un acto conmemorativo, sino un signo vivo de reconciliación y de la responsabilidad cristiana compartida en Europa.
La reunión estuvo guiada por la esperanza y la paz, como lo expresó el apóstol Pablo en su carta a los Efesios: "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación" (Efesios 2:14, RV 1960). Estas palabras adquieren una profundidad especial en el contexto de la historia franco-alemana.
Temas del diálogo
Bautismo de adultos y transmisión de la fe
Uno de los temas centrales fue la creciente importancia del bautismo de adultos en ambos países. Cada vez más personas deciden bautizarse en la edad adulta, lo que plantea nuevos desafíos y oportunidades para las iglesias. Los obispos discutieron cómo las comunidades pueden acompañar esta decisión de fe. La preparación para el bautismo es clave, como lo practicaba la iglesia primitiva: "Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo" (Hechos 2:38, NVI).
El conflicto en Oriente Medio y la labor cristiana por la paz
Otro tema importante fue el conflicto en Oriente Medio. Ambos obispos subrayaron la necesidad de una solución justa y el papel de los cristianos como constructores de puentes. Las comunidades cristianas en Tierra Santa suelen ser quienes promueven el diálogo interreligioso. Los obispos llamaron a la oración y al apoyo a los cristianos de la región: "Oren por la paz de Jerusalén; sean prosperados los que te aman" (Salmo 122:6, RV 1960).
Europa y el futuro de la Iglesia
El futuro de la Iglesia en Europa fue otro punto clave. Ante la secularización y la disminución de miembros, las iglesias buscan nuevos caminos de evangelización. Los obispos coincidieron en que la amistad franco-alemana puede ser un modelo para la unidad europea. Animaron a las comunidades a colaborar más allá de las fronteras nacionales y a aprender unas de otras.
Cultos y oración conjuntos
El día comenzó con una oración común en la basílica de San Godeardo en Hildesheim. Los obispos celebraron una liturgia de la palabra, orando por la paz mundial y la unidad de los cristianos. En su homilía, el cardenal Aveline recordó la reconciliación entre alemanes y franceses tras la Segunda Guerra Mundial. Dijo: "El perdón es un don de Dios que nos capacita para recorrer nuevos caminos." El obispo Wilmer añadió una cita del Evangelio de Mateo: "Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios" (Mateo 5:9, RV 1960).
Significado para las comunidades
El encuentro de los obispos es una señal fuerte para las comunidades de ambos países. Muestra que el mensaje cristiano de reconciliación no es solo histórico, sino también actual. Las comunidades pueden aprender de este ejemplo, estableciendo asociaciones con comunidades del país vecino y trabajando por la paz y la justicia. La Biblia nos llama: "No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos" (Gálatas 6:9, RV 1960).
Sugerencia práctica
Tómese un momento para reflexionar sobre la amistad franco-alemana. Quizás tenga experiencias personales con personas de Francia o
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