El pasado mes de mayo, Costa Rica vivió un momento histórico con la toma de posesión de su nueva presidenta, Laura Fernández. En un gesto que conmovió a muchos, la mandataria inició su gestión participando en una misa en la Basílica de los Ángeles, donde encomendó su gobierno a Dios y a la Virgen de los Ángeles, patrona del país. Este acto refleja la profunda conexión entre la fe y el servicio público que caracteriza a muchos líderes latinoamericanos.
Para los cristianos, la oración y la búsqueda de la guía divina son fundamentales en cualquier empresa, y especialmente en el liderazgo de una nación. La presidenta Fernández, al hacer pública su fe, nos recuerda que la sabiduría y la fortaleza necesarias para gobernar no provienen solo de la capacidad humana, sino también de la dependencia de Dios. Como dice Proverbios 3:5-6:
"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas." (RVR1960)
La Basílica de los Ángeles: un símbolo de unidad nacional
La elección de la Basílica de los Ángeles para la ceremonia no fue casual. Este templo es uno de los centros de peregrinación más importantes de Costa Rica y un lugar donde convergen personas de todas las regiones y condiciones sociales. La Virgen de los Ángeles, conocida cariñosamente como "La Negrita", es un símbolo de identidad nacional que trasciende las divisiones políticas y religiosas.
Para los cristianos evangélicos, aunque la veneración de imágenes no forma parte de su tradición, el acto de encomendar un gobierno a Dios es un recordatorio de que toda autoridad proviene de Él. Romanos 13:1 nos dice:
"Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas." (RVR1960)
El valor de la oración por los gobernantes
La Biblia nos exhorta a orar por aquellos que están en posiciones de autoridad. En 1 Timoteo 2:1-2, el apóstol Pablo instruye:
"Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad." (RVR1960)
Este pasaje nos recuerda que la oración por los líderes no es opcional, sino un mandato bíblico. Al orar por la presidenta Fernández y su gabinete, los cristianos costarricenses están obedeciendo a Dios y contribuyendo al bienestar de su nación.
Fe y servicio: el llamado de todo cristiano
El gesto de la presidenta Fernández no solo es un acto de fe personal, sino también un ejemplo de cómo la espiritualidad puede influir positivamente en el servicio público. En un mundo donde a menudo se separa lo secular de lo sagrado, este tipo de acciones nos recuerdan que la fe no debe limitarse a los templos, sino que debe impregnar todas las áreas de la vida, incluida la política.
Jesús mismo nos enseñó a ser luz y sal en el mundo (Mateo 5:13-16). Los cristianos estamos llamados a servir a los demás con humildad y amor, siguiendo el ejemplo de Cristo, quien vino a servir, no a ser servido (Marcos 10:45). La presidenta, al encomendar su gobierno a Dios, está reconociendo que su autoridad es un servicio y que necesita la ayuda divina para cumplir con su responsabilidad.
Lecciones para la iglesia: cómo apoyar a las autoridades
La iglesia costarricense, tanto católica como evangélica, tiene un papel crucial en el apoyo a las nuevas autoridades. Más allá de la crítica o la oposición, los cristianos están llamados a ser agentes de reconciliación y bendición para su nación. Esto implica:
- Orar regularmente por la presidenta y su equipo, pidiendo sabiduría, integridad y compasión.
- Participar en el diálogo social con respeto y propuestas constructivas, basadas en los principios bíblicos de justicia y misericordia.
- Promover la unidad entre los diferentes sectores de la sociedad, recordando que todos somos creados a imagen de Dios.
La historia de Costa Rica está llena de ejemplos de cómo la fe ha sido un pilar en momentos de transición. Desde la abolición del ejército en 1949 hasta los procesos de paz en Centroamérica, el país ha demostrado que la confianza en Dios puede traer estabilidad y esperanza.
Un llamado a la acción: ora y sirve a tu nación
Al reflexionar sobre el inicio del gobierno de Laura Fernández, cada cristiano tiene la oportunidad de preguntarse: ¿Cómo puedo contribuir al bienestar de mi país? La respuesta está en la oración y en el servicio. Dedica tiempo esta semana para orar por tus autoridades, no solo en Costa Rica, sino en toda América Latina. Pide a Dios que les dé sabiduría para tomar decisiones justas y compasivas.
Además, busca maneras concretas de servir a tu comunidad. Ya sea participando en un ministerio de ayuda social, ofreciendo tu tiempo como voluntario o simplemente siendo un buen vecino, cada acto de amor refleja el carácter de Cristo y transforma la sociedad.
Finalmente, recuerda las palabras de Jesús en Mateo 22:37-39:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (RVR1960)
Que el ejemplo de la presidenta Fernández nos inspire a todos a poner nuestra confianza en Dios y a servir a los demás con amor y dedicación.
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