Del 28 al 30 de abril de 2026, el grupo de contacto de las Conferencias Episcopales de Polonia y Alemania se reunió en Płock, Polonia, para su consulta anual. El anfitrión fue el obispo Szymon Stułkowski. El encuentro se centró en el intercambio sobre desafíos pastorales y el desarrollo de la Iglesia en ambos países. Entre los participantes estaban los copresidentes, el arzobispo Stanisław Budzik (Lublin) y el obispo Bertram Meier (Augsburgo), así como el obispo Wolfgang Ipolt (Görlitz) y el obispo Tadeusz Lityński (Zielona Góra).
Estas reuniones periódicas son un fuerte signo de unidad ecuménica y de vecindad. Muestran que la Iglesia trabaja más allá de las fronteras nacionales para fortalecer la fe y servir a las personas. En un momento en que Europa enfrenta muchos desafíos, este diálogo es aún más valioso.
Desafíos pastorales en el centro de atención
Un tema central fue cómo las comunidades en ambos países pueden enfrentar la disminución del número de miembros y el cambio demográfico. Los obispos intercambiaron buenas prácticas y reflexionaron sobre cómo la Iglesia puede seguir siendo atractiva para personas de todas las edades. Se discutieron especialmente el trabajo con jóvenes y la integración de migrantes.
La Biblia nos recuerda que todos somos parte de un solo cuerpo: «Ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro de ese cuerpo» (1 Corintios 12:27, NVI). Preservar y fomentar esta unidad es una tarea que une a todos los cristianos. El grupo de contacto trabaja para desarrollar pasos concretos que pongan en práctica esta visión bíblica.
Proyectos e iniciativas conjuntas
En el marco de la sesión, también se presentaron proyectos concretos, como el intercambio de grupos juveniles y el apoyo mutuo en la formación de agentes pastorales. Estas iniciativas ayudan a que la Iglesia en ambos países aprenda y crezca mutuamente. Los obispos destacaron la importancia de los encuentros de igual a igual y del aprecio mutuo.
Fundamentos bíblicos de la colaboración
La colaboración entre las iglesias de Polonia y Alemania tiene profundas raíces bíblicas. Ya en el Nuevo Testamento se anima a los creyentes a servirse unos a otros y a orar unos por otros. El apóstol Pablo escribe: «Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo» (Gálatas 6:2, NVI). Este versículo fue también el lema de las deliberaciones en Płock.
Los participantes coincidieron en que la Iglesia no puede actuar aislada en un mundo cambiante. El intercambio a través de las fronteras enriquece la propia perspectiva y ayuda a encontrar nuevos caminos. La esperanza es que estos encuentros inspiren a otras comunidades a establecer alianzas similares.
Una mirada al futuro
El grupo de contacto continuará su trabajo y planificará la próxima reunión en Alemania. Los obispos invitaron a orar por la unidad de la Iglesia y a participar activamente en las comunidades. El encuentro en Płock ha demostrado que el diálogo entre las iglesias da frutos y fortalece la fe.
Para los lectores, surge la pregunta: ¿cómo podemos construir puentes en nuestras propias comunidades, hacia otras confesiones, culturas o generaciones? Tal vez el primer paso sea una oración o una invitación al diálogo. La Biblia dice: «Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo» (Efesios 4:32, NVI).
Comentarios