El viernes, el obispo Heiner Wilmer SCJ, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, y su homólogo francés, el cardenal Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella, se reunieron en Hildesheim para un intenso intercambio. El encuentro, que tuvo lugar en la casa episcopal, subraya el fuerte vínculo entre la Iglesia católica en Alemania y Francia. Ambos líderes religiosos destacaron la importancia del diálogo más allá de las fronteras nacionales para cumplir la misión cristiana común en una sociedad cambiante.
El obispo Wilmer, que dirige la diócesis de Hildesheim y pronto se trasladará a Münster, recibió al visitante de Marsella con cálida hospitalidad. El cardenal Aveline, que preside la Conferencia Episcopal Francesa desde abril de 2025, aportó la perspectiva de la Iglesia en la región mediterránea. El encuentro se caracterizó por un ambiente de diálogo abierto y el deseo mutuo de aprender el uno del otro.
Prioridades pastorales: bautismo de adultos y responsabilidad social
Un tema central de la conversación fue el creciente número de bautismos de adultos en ambos países. Cada vez más personas eligen conscientemente la fe cristiana y se bautizan como adultos. "Esta tendencia muestra que la fe sigue viva incluso en sociedades secularizadas", explicó Wilmer. Los obispos discutieron cómo las comunidades pueden acompañar mejor a estas personas e integrarlas en la vida parroquial.
Otro punto importante fue la responsabilidad social de la Iglesia. Ambos obispos coincidieron en que la Iglesia debe ser una voz profética frente a la creciente desigualdad social y las crisis globales. "La opción por los pobres no es negociable", afirmó el cardenal Aveline. Intercambiaron experiencias sobre proyectos concretos en sus diócesis, como el apoyo a personas sin hogar y la integración de migrantes.
Fundamento bíblico: amor al prójimo y justicia
La discusión sobre la responsabilidad social llevó a una reflexión sobre textos bíblicos.
"Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros." (Juan 13:34, RV 1960)Esta palabra de Jesús fue para ambos obispos un compromiso permanente de trabajar por la justicia y la paz.
Dimensión mundial: paz en Europa y el mundo
El intercambio también abarcó los actuales focos de conflicto en Oriente Medio y varios países africanos. Los obispos subrayaron la responsabilidad especial de Europa por la paz. "Europa no debe ser solo un espacio económico, sino que debe convertirse en una comunidad de paz", enfatizó el cardenal Aveline. Wilmer añadió que la Iglesia puede desempeñar un papel de puente en este sentido, fomentando el diálogo entre diferentes culturas y religiones.
En este contexto, los obispos recordaron a los monjes asesinados de Tibhirine y a los mártires de Argelia, que dieron testimonio de reconciliación y resistencia no violenta. Su muerte es un recordatorio de que la lucha por la paz a menudo conlleva un alto costo.
Eucaristía conjunta: conmemoración de la liberación y oración por el Papa
El 8 de mayo, el obispo Wilmer y el cardenal Aveline celebraron una misa conjunta en Hildesheim. En ella, conmemoraron el día de la liberación de Francia, Alemania y Europa del régimen nazi. "El recuerdo de la liberación es un llamado a estar alerta frente a cualquier forma de totalitarismo e injusticia", dijo Wilmer en su homilía.
Otro momento importante fue la oración por el Papa León XIV, quien fue elegido jefe de la Iglesia católica hace un año. Los obispos pidieron la bendición de Dios para su ministerio y sus esfuerzos por la unidad de la Iglesia.
Comentarios