Patriarca caldeo advierte: Oriente Medio no debe convertirse en un campo de batalla eterno

Fuente: EncuentraIglesias Editorial

El recién elegido patriarca de la Iglesia caldeo-católica, Su Beatitud Pablo III Nona, ha hecho un claro llamado a la comunidad internacional. En una conversación con la organización católica internacional de ayuda "Ayuda a la Iglesia Necesitada" (ACN), el líder de la iglesia católica más grande de Irak enfatizó que los pueblos de Oriente Medio ya no deben sufrir bajo los constantes conflictos y guerras. "No podemos aceptar que año tras año estalle una nueva guerra en uno u otro país", declaró el patriarca. El anhelo de paz entre la población es abrumador.

Patriarca caldeo advierte: Oriente Medio no debe convertirse en un campo de batalla eterno

Lo que la gente pide a la comunidad internacional es "básicamente simple: respeto, respeto por nuestros pueblos y por nuestra soberanía". Solo a través de este respeto se puede evitar que Oriente Medio se convierta permanentemente en un escenario de disputas geopolíticas. "Queremos mirar a los ojos a nuestros jóvenes y decirles: ustedes tienen un futuro. Pero para eso, el mundo debe dejar de convertir nuestra tierra en un campo de batalla constante", agregó Nona.

La necesidad de los cristianos en Irak y su esperanza inquebrantable

El patriarca de 58 años, cuyo nombre de pila es Amel Shamon Nona, será instalado en su cargo el 29 de mayo en la Catedral de San José en Bagdad. Su toma de posesión se produce en un momento de gran incertidumbre en Oriente Medio. Muchas personas en la región siguen sufriendo las consecuencias de años de guerra, crisis económicas y tensiones políticas, desde Irak y Siria hasta Tierra Santa y el Líbano.

Nona conoce de primera mano los efectos de la guerra y el desplazamiento. Como arzobispo de Mosul, experimentó directamente el avance del grupo terrorista "Estado Islámico" en 2014. Durante la ocupación de la ciudad, cientos de miles de cristianos y otras minorías tuvieron que huir de sus hogares. Su propia comunidad fue completamente desplazada.

En retrospectiva, el patriarca calificó ese período como "un tiempo muy difícil, pero también formativo". Al mismo tiempo, le enseñó cuán profundamente arraigada está la fe cristiana en muchas personas en Irak. "A pesar de todo, la gente ha conservado su esperanza", dijo Nona. Precisamente el sufrimiento ha profundizado la fe de muchos cristianos. El testimonio de los cristianos en Irak consiste en "haber sufrido inmensamente y, sin embargo, haber conservado una fe profunda e inquebrantable".

El lema: "No temas"

Como lema de su patriarcado, Pablo III Nona eligió las palabras de Jesús del Evangelio de Marcos: "No temas, solamente cree" (Marcos 5:36, NVI). El mayor desafío actual para muchas personas es el miedo al futuro, a la guerra y a perder su forma de vida. "Pero si vivimos nuestra fe como el Señor quiere que la vivamos, podemos vivir con estos miedos y, sin embargo, permanecer llenos de fe", explicó el patriarca.

Esta exhortación bíblica no es relevante solo para los cristianos de Oriente Medio, sino para todos los creyentes del mundo. En un tiempo donde la incertidumbre y las amenazas parecen omnipresentes, el llamado de Jesús nos recuerda que la fe puede ser una fuente de fortaleza que supera los miedos. El patriarca nos invita a vivir el mensaje del Evangelio con valentía y a no dejarnos paralizar por el temor.

Un llamado a la oración y la solidaridad

La situación de los cristianos en Irak y en todo Oriente Medio sigue siendo precaria. Muchas comunidades están diezmadas, iglesias destruidas y el futuro incierto. Sin embargo, la fe de muchas personas permanece intacta. El patriarca pide a la comunidad internacional apoyo, no solo a través de medidas políticas, sino también mediante la oración y la ayuda práctica. "Necesitamos su solidaridad. Oren por nosotros, para que llegue la paz y la gente pueda recuperar la esperanza", dijo.


¿Te gustó este artículo?

Comentarios

← Volver a Fe y Vida Más en Actualidad Cristiana