Cuando llegan las elecciones, muchos cristianos se preguntan cómo decidir su voto de manera que honre a Dios y busque el bien común. La fe no es algo que se deja en la puerta de la iglesia; tiene una dimensión social y política que no podemos ignorar. Como dice Santiago 2:17 (NVI): «Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta». Votar es una obra que puede reflejar nuestra fe.
El Papa León XIV, en sus primeros mensajes, ha recordado que los cristianos están llamados a ser luz en medio de la oscuridad, también en el ámbito político. No se trata de imponer una religión, sino de llevar los valores del Evangelio a la vida pública. Pero, ¿cómo hacerlo sin caer en polarizaciones o en decisiones basadas solo en emociones?
Discernir: un método para votar con conciencia
Un sacerdote colombiano, el padre Duberley Salazar, ha desarrollado un método llamado «Discernir» que ayuda a los creyentes a tomar decisiones políticas informadas y guiadas por la fe. A través de videos cortos, este método ofrece principios bíblicos y de la doctrina social de la Iglesia para que cada persona pueda evaluar a los candidatos y sus propuestas.
El método se basa en el acróstico DISCERNIR, donde cada letra representa un paso clave. A continuación, te presentamos un resumen adaptado para que puedas aplicarlo en tu próximo voto.
Pasos para un voto informado y guiado por la fe
1. Documenta tu realidad
Antes de votar, es importante conocer la situación de tu país, tu comunidad y las necesidades más urgentes. Lee, investiga y escucha a diferentes fuentes. La Biblia nos llama a ser prudentes: «El prudente ve el peligro y se refugia, pero el incauto sigue adelante y sufre las consecuencias» (Proverbios 22:3, NVI).
2. Identifica los valores no negociables
Como cristianos, hay principios que no podemos pasar por alto: la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, la protección de la familia, la justicia social, la solidaridad con los pobres y el cuidado de la creación. Evalúa qué candidatos defienden estos valores en sus plataformas.
3. Sé crítico con las promesas
No te dejes llevar por discursos vacíos o promesas imposibles. Jesús nos advirtió: «Tengan cuidado de no dejarse engañar» (Mateo 24:4, NVI). Analiza el historial de los candidatos, su coherencia entre lo que dicen y lo que han hecho, y la viabilidad de sus propuestas.
4. Consulta a tu comunidad de fe
Habla con otros creyentes, líderes espirituales y personas de confianza. La sabiduría colectiva puede ayudarte a ver aspectos que no habías considerado. Proverbios 15:22 (NVI) dice: «Los planes fracasan por falta de consejo, pero se cumplen gracias a muchos consejeros».
5. Examina tu corazón
Pregúntate: ¿estoy votando por interés personal o por el bien común? ¿Mis decisiones están motivadas por el miedo, el odio o la esperanza? La oración es clave en este paso. Pide a Dios que te dé discernimiento y paz en tu decisión.
6. Reconoce que nadie es perfecto
Ningún candidato encarnará todos los valores cristianos a la perfección. Por eso, el voto es un acto de ponderación: elegir al que mejor pueda promover el bien común en las circunstancias actuales. Como dice Romanos 12:2 (NVI): «No se amolden al mundo actual, sino transfórmense mediante la renovación de su mente».
7. Involúcrate más allá del voto
Votar es importante, pero no es lo único. La fe nos llama a participar activamente en la sociedad: siendo voluntarios, denunciando injusticias, orando por las autoridades y promoviendo la paz. El papa Francisco solía decir que «la política es una de las formas más altas de la caridad».
8. Respeta las diferencias
En la comunidad cristiana, puede haber diferentes opiniones políticas. Es importante mantener la unidad en lo esencial y la libertad en lo no esencial. Como dice Efesios 4:2-3 (NVI): «Sean completamente humildes y amables, pacientes, y sopórtense unos a otros con amor. Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz».
La importancia de la Doctrina Social de la Iglesia
La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) ofrece principios que guían la acción política de los cristianos. Entre ellos destacan el bien común, la subsidiaridad, la solidaridad y el destino universal de los bienes. Estos principios no son exclusivos de una denominación, sino que pueden iluminar a cualquier persona que busque el bienestar de todos.
Al votar, pregúntate: ¿este candidato promueve políticas que beneficien a los más vulnerables? ¿Respeta la libertad de conciencia y religión? ¿Busca la paz y la reconciliación en lugar de la división?
Un voto que transforma
Votar es un acto de esperanza. Es creer que, con la ayuda de Dios, podemos construir una sociedad más justa y fraterna. No importa si tu candidato favorito no gana; lo importante es que hayas actuado con conciencia y fe.
Te invitamos a reflexionar: ¿cómo puedes ser un agente de cambio en tu comunidad, más allá de las urnas? Que tu voto sea el inicio de un compromiso continuo con el bien común.
«Bendito el que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme cuando llega el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto» (Jeremías 17:7-8, NVI).
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