El sábado pasado, miles de colombianos y colombianas salieron a las calles en más de treinta ciudades para participar en la XX Marcha Nacional por la Vida. Con banderas celestes y pancartas, los manifestantes expresaron su firme rechazo al aborto y pidieron la derogación de las sentencias que lo despenalizaron. La convocatoria, liderada por la plataforma Unidos por la Vida, reunió a familias, jóvenes y líderes cristianos de diversas denominaciones, demostrando que la defensa de la vida es un valor que trasciende fronteras ideológicas.
En Bogotá, la marcha partió del Parque Nacional y culminó en la Plaza de Bolívar, donde se leyó un manifiesto que denunciaba el "genocidio de los bebés por nacer". Los organizadores señalaron que desde la sentencia C-355 de 2006 y su ampliación en 2022, más de 500.000 niños han perdido la vida a causa del aborto legal. "Cada vida es un regalo de Dios, y estamos aquí para defender a los que no tienen voz", declaró uno de los líderes de la marcha.
El clamor de las Escrituras: la vida es sagrada
La Biblia nos recuerda constantemente el valor de la vida humana desde la concepción. En el libro de Jeremías, Dios dice: "Antes de formarte en el vientre te conocí, antes de que nacieras te aparté" (Jeremías 1:5, NVI). Este versículo refleja la creencia cristiana de que cada persona es conocida y amada por Dios desde el momento de su concepción. Asimismo, el Salmo 139 proclama: "Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre" (Salmo 139:13, NVI).
Para los cristianos, la vida no es un accidente ni una simple cuestión biológica, sino un don sagrado. Por eso, la movilización en Colombia no es solo una protesta política, sino un acto de fe y obediencia a Dios. "Defender la vida es defender el plan de Dios para la humanidad", comentó una participante de la marcha en Cali.
Unidos por la vida: ecumenismo en acción
La Marcha Nacional por la Vida es un ejemplo de unidad entre cristianos de diferentes tradiciones. Aunque la mayoría de los asistentes eran católicos, también se vieron grupos evangélicos y de otras iglesias. Esta colaboración ecuménica refleja un principio fundamental del cristianismo: el amor al prójimo y la defensa de los más vulnerables. Como dice Gálatas 6:10: "Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y especialmente a los de la familia de la fe" (NVI).
La plataforma Unidos por la Vida agradeció a todos los participantes por su valentía y compromiso. "Hoy Colombia ha hablado: la vida es inviolable desde la fecundación hasta la muerte natural", afirmaron en el manifiesto. Además, hicieron un llamado al gobierno y a la Corte Constitucional para que revisen las leyes actuales y protejan a los no nacidos.
El impacto del aborto en la sociedad colombiana
Según los organizadores, el aborto legal ha tenido consecuencias demográficas y sociales significativas. Señalaron que cada vez nacen menos niños en Colombia, lo que contribuye al llamado "invierno demográfico". Esta tendencia no solo afecta la estructura poblacional, sino que también refleja una crisis de valores. "Estamos perdiendo la capacidad de asombrarnos ante el milagro de la vida", lamentó un pastor evangélico presente en la marcha.
La denuncia de "genocidio" puede sonar fuerte, pero para muchos cristianos es una realidad. "No hay otra palabra para describir la muerte sistemática de medio millón de bebés", afirmó una líder provida. La sentencia C-055 de 2022 liberalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación, lo que, según los críticos, ha incrementado drásticamente el número de abortos.
La respuesta de la iglesia: acompañamiento y esperanza
Frente a esta situación, muchas iglesias en Colombia han intensificado su labor de acompañamiento a mujeres embarazadas en crisis. Ofrecen apoyo material, emocional y espiritual, así como alternativas al aborto. "No solo estamos en contra del aborto, estamos a favor de la vida y de la mujer", explicó una voluntaria de una organización cristiana. "Queremos que cada mujer sepa que no está sola y que hay opciones".
La Biblia nos llama a "llorar con los que lloran" (Romanos 12:15) y a "cargar los unos con las cargas de los otros" (Gálatas 6:2). La iglesia está llamada a ser un refugio para los más necesitados, y eso incluye a las madres que enfrentan un embarazo no planeado. Muchas comunidades han creado redes de apoyo que ofrecen desde pañales hasta asesoría legal.
Un llamado a la acción y la reflexión
La XX Marcha Nacional por la Vida no es solo un evento, sino un recordatorio de que la defensa de la vida es una responsabilidad de todos los cristianos. Como dice Proverbios 31:8-9: "Habla en favor de los que no tienen voz, defiende los derechos de los desposeídos. Habla y juzga con justicia; defiende los derechos de los pobres y necesitados" (NVI).
Te invitamos a reflexionar: ¿cómo puedes tú ser una voz para los que no tienen voz en tu comunidad? Tal vez sea apoyando a una organización provida, orando por las mujeres embarazadas en crisis, o simplemente educándote sobre el valor de la vida desde la concepción. Cada acción cuenta, y juntos podemos construir una cultura que celebre la vida en todas sus etapas.
Oración por la vida
Señor, te pedimos que protejas a los niños no nacidos y que toques los corazones de aquellos que consideran el aborto como una opción. Danos sabiduría y compasión para acompañar a las mujeres en situación de vulnerabilidad. Que tu amor y tu verdad prevalezcan en nuestra sociedad. Amén.
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