En la localidad de Villa Ángela, provincia del Chaco, Argentina, la parroquia Sagrado Corazón de Jesús ha organizado una actividad que combina el ejercicio físico con la espiritualidad mariana. Se trata de la Bicimaría, una peregrinación en bicicleta que invita a los fieles a recorrer distintos lugares dedicados a la Virgen María en sus diversas advocaciones. La cita es el sábado 16 de mayo a las 7:30 de la mañana, y promete ser una experiencia de encuentro comunitario y oración.
La iniciativa surge de la Pastoral Deportiva y la Pastoral Juvenil, dos grupos que buscan integrar la fe con la vida cotidiana. María Luz Ávila, una de las organizadoras, explicó que el objetivo principal es "manifestar nuestro amor a María en su mes", mayo, tradicionalmente dedicado a la Madre de Jesús. La Bicimaría no solo es una expresión de devoción, sino también una oportunidad para fortalecer los lazos entre los vecinos y promover un estilo de vida saludable.
Un itinerario mariano
El recorrido comenzará en el acceso norte de Villa Ángela, donde se encuentra un mural dedicado a la Virgen de la Laguna, patrona del sudoeste chaqueño. Desde allí, los participantes pedalearán durante aproximadamente una hora y media, visitando varias capillas marianas. Las paradas incluyen la Capilla María del Rosario, el Paseo Luis Landriscina, la Capilla de Itatí y la Capilla de Fátima. En cada lugar, los ciclistas harán una breve oración o meditación, guiados por los organizadores.
"Es la primera vez que realizamos esta iniciativa, pero queremos repetirla cada año", comentó Ávila. "Pensamos que no es solo una manifestación de fe, sino también ir al encuentro", a ejemplo de María, quien según el Evangelio de Lucas, se levantó y fue de prisa a visitar a su prima Isabel (Lucas 1:39, NVI). La Bicimaría busca imitar esa actitud de salir al encuentro del otro, llevando consigo la presencia de María.
La unidad en la diversidad de advocaciones
Una de las riquezas de la Bicimaría es que pone de relieve la diversidad de advocaciones marianas presentes en la región. "Madre María hay una sola, pero en sus diferentes advocaciones ella nos muestra lo cercana y presente que está siempre para nosotros cuando la necesitamos", explicó Ávila. Esta actividad ayuda a los fieles a reconocer que, más allá de los nombres o títulos, la Virgen María es un símbolo de unidad y amor maternal para todos los cristianos.
La Iglesia enseña que María es modelo de fe y discipulado. En el Evangelio de Juan, Jesús en la cruz le dice al discípulo amado: "Ahí tienes a tu madre" (Juan 19:27, NVI), y desde entonces, María es considerada madre de todos los creyentes. La Bicimaría es una forma concreta de honrar esa maternidad espiritual.
Deporte y espiritualidad: una combinación poderosa
La Bicimaría no es un evento aislado; se inscribe en una tendencia creciente de actividades que integran el deporte con la fe. En muchas comunidades, las peregrinaciones a pie o en bicicleta se han convertido en una forma popular de vivir la espiritualidad de manera activa. El Papa Francisco, antes de su fallecimiento en abril de 2025, solía animar a los jóvenes a practicar deporte como una escuela de virtudes. Su sucesor, el Papa León XIV, ha continuado esa línea, destacando la importancia del deporte para la formación integral de la persona.
El apóstol Pablo también usó imágenes deportivas para hablar de la vida cristiana: "Todos los atletas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para recibir un premio que se desvanece; nosotros, en cambio, por un premio que permanece para siempre" (1 Corintios 9:25, NVI). La Bicimaría es un recordatorio de que la fe no es algo estático, sino que se vive en movimiento, en salida, en camino.
Invitación a la comunidad
Los organizadores invitan a todos los fieles y vecinos de la comunidad a sumarse con sus bicicletas, sin importar la edad o condición física. La actividad es gratuita y abierta a todos. Se recomienda llevar agua, ropa cómoda y, por supuesto, el deseo de compartir un rato de oración y fraternidad. "Queremos que la Bicimaría sea una fiesta de fe y alegría", afirmó Ávila.
Para aquellos que no puedan asistir, se puede apoyar con la oración, pidiendo a la Virgen que bendiga a los participantes y fortalezca la unidad de la comunidad. Como dice el Salmo 133:1: "¡Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía!" (RVR1960).
Reflexión final
La Bicimaría nos recuerda que la fe se puede vivir de muchas maneras, incluso mientras pedaleamos. María, la mujer que "guardaba todas estas cosas en su corazón" (Lucas 2:19, NVI), nos invita a meditar y a movernos hacia los demás. ¿Te animas a participar en una actividad similar en tu comunidad? Tal vez puedas organizar una peregrinación en bicicleta o a pie, visitando santuarios o iglesias cercanas. Lo importante es no quedarse quieto, sino salir al encuentro de Dios y de los hermanos.
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