El padre Jasson Sempertegui recuerda con claridad el día en que el entonces obispo de Chiclayo, Robert Francis Prevost, le pidió que fuera su secretario personal. Apenas cuatro meses después de su ordenación sacerdotal en 2015, este joven sacerdote peruano recibió una invitación que cambiaría su vida. "Vivir con él, compartir el día a día en el obispado, forjó una amistad que, por gracia de Dios, se mantiene hasta hoy", comparte el padre Sempertegui en una entrevista con EWTN Noticias.
Esa cercanía le permitió conocer de cerca al hombre que hoy es el Papa León XIV, elegido el 8 de mayo de 2025. "Quienes lo conocemos lo vemos asumiendo esta misión sin cambiar su personalidad. Él le dice sí al Señor tal como es, con todas sus cualidades y virtudes", afirma el sacerdote.
Un pastor con estilo propio
El exsecretario destaca que el Papa León XIV mantiene las mismas cualidades que lo caracterizaron como obispo: "Esa capacidad de diálogo, esa serenidad, esa paz que lleva, la alegría, el sentido del humor, la pausa para tomar decisiones". Para el padre Sempertegui, el pontífice no ha perdido su esencia al asumir el ministerio petrino.
"El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes pastos me hace descansar, junto a tranquilas aguas me conduce." (Salmo 23:1-2, NVI)
Esta imagen del Buen Pastor resuena en el estilo de liderazgo del Papa, que prioriza el diálogo y la unidad. "Él entiende la importancia de asumir el legado del Papa Francisco, sobre todo esa apertura al diálogo, a la fraternidad, la escucha", explica el sacerdote peruano.
Desafíos del primer año
El primer año del pontificado no ha estado exento de retos. El padre Sempertegui señala que el Papa León XIV es consciente de "la importancia del mensaje de paz para el mundo. Y no solo lo repite por las circunstancias actuales, sino porque ese es el mensaje de Cristo".
En un contexto global marcado por conflictos y divisiones, el pontífice ha buscado ser un puente de unidad. "Sufre con la división. Lo hacía ya cuando era obispo en Chiclayo", recuerda su exsecretario. Esta sensibilidad lo lleva a promover constantemente la reconciliación, tanto dentro como fuera de la Iglesia.
Continuidad y renovación
León XIV ha sabido combinar la continuidad con el magisterio de sus predecesores y su propio estilo pastoral. "Él sabe buscar colaboradores, sabe apoyarse en personas. Una de las cualidades que más valoro es que se fía de las personas que trabajan a su lado; no suele cuestionar el trabajo de sus colaboradores", destaca el padre Sempertegui.
Esta confianza en los demás refleja su espiritualidad agustiniana, que enfatiza la comunidad y la búsqueda de Dios en conjunto. "No caminar solo", como él mismo ha dicho en varias ocasiones.
La espiritualidad que lo sostiene
Detrás de la figura pública del Papa hay un hombre de oración. "Desde el primer momento, él ha sido consciente, por gracia de Dios y porque ha sabido escuchar la voz de Dios en su corazón, de la importancia de su misión", afirma el sacerdote.
La oración y la confianza en la Providencia son pilares en su vida. "Él asume esta misión confiando en la gracia de Dios y siendo él mismo", insiste el padre Sempertegui. Esta autenticidad es lo que, según quienes lo conocen, lo hace accesible y cercano.
Un líder que escucha
Una de las características más notables del Papa León XIV es su capacidad de escucha. "Él sabe pausar para tomar decisiones", comenta su exsecretario. En un mundo que exige respuestas inmediatas, el pontífice elige la reflexión y el consejo antes de actuar.
Esta prudencia, unida a su sentido del humor, lo convierte en una figura querida por quienes trabajan con él. "La alegría y el buen humor son parte de su personalidad; eso no ha cambiado", agrega el sacerdote.
Un legado que continúa
Al cumplirse un año de su elección, el Papa León XIV sigue construyendo sobre los cimientos dejados por el Papa Francisco. "Él quiere guiar la Iglesia en continuidad con todo el magisterio de sus predecesores", afirma el padre Sempertegui.
Pero también imprime su propio sello: un liderazgo sereno, dialogante y profundamente humano. "Es un pastor que camina con su pueblo, que no tiene miedo de mostrar vulnerabilidad", concluye el sacerdote peruano.
"Por eso, hermanos míos, esfuércense por ser cada vez más dedicados a la obra del Señor, sabiendo que con su ayuda el trabajo de ustedes no es en vano." (1 Corintios 15:58, RVR1960)
Este versículo resume la actitud del Papa León XIV: un trabajador incansable que confía en que su labor, unida a la gracia de Dios, dará frutos duraderos.
Reflexión final
El testimonio del padre Jasson Sempertegui nos recuerda que detrás de cada líder hay una historia de amistad, fe y servicio. El Papa León XIV no es solo una figura institucional; es un hombre que, como cada uno de nosotros, busca hacer la voluntad de Dios con autenticidad.
¿Qué podemos aprender de su ejemplo? Tal vez la importancia de mantener nuestra esencia en medio de las responsabilidades, de confiar en los demás y de buscar siempre la paz. En un mundo que a menudo nos empuja a la prisa y la división, su testimonio nos invita a la pausa, la escucha y la unidad.
Oremos por el Papa León XIV, para que el Señor siga guiando sus pasos y fortaleciendo su ministerio. Y pidamos también por la Iglesia, para que, unida en Cristo, sea signo de esperanza para todos.
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