León XIV: Un Año al Servicio del Evangelio y la Unidad de la Iglesia

Fuente: EncuentraIglesias Editorial

A un año de la elección del Papa León XIV, emerge con claridad el perfil de un pontífice que no busca el consenso popular, sino que se dedica con humildad y firmeza al servicio de la Iglesia y del mundo. Su figura, arraigada en una profunda espiritualidad agustiniana y en una rica experiencia pastoral en Perú, se está consolidando como una guía moral en una época marcada por conflictos e incertidumbres. A través de las palabras de quienes lo conocen de cerca, como el laico peruano César Piscoya, podemos vislumbrar los rasgos distintivos de un pontificado que apunta a lo esencial: el anuncio del Evangelio y la construcción de puentes.

León XIV: Un Año al Servicio del Evangelio y la Unidad de la Iglesia

Las Raíces de un Pastor: Desde la Formación en Perú hasta el Solio Pontificio

Robert Francis Prevost, hoy Papa León XIV, forjó su carisma pastoral en el norte del Perú, donde pasó gran parte de su vida religiosa. Ordenado sacerdote agustiniano, sirvió como misionero y formador, y luego fue nombrado obispo de Chiclayo. Su experiencia en una Iglesia local, a menudo marcada por la pobreza y los desafíos sociales, moldeó su enfoque de liderazgo: una autoridad que no se impone, sino que se pone al servicio de los más necesitados. César Piscoya, quien lo conoció como colaborador y amigo, subraya que el Papa nunca buscó el aplauso, sino que siempre actuó con coherencia, poniendo en primer lugar el Evangelio y el cuidado de las personas.

Una amistad que atraviesa las décadas

El encuentro entre César Piscoya y el padre Robert Prevost se remonta a finales de los años ochenta, cuando el joven Piscoya discernía su vocación en la casa agustiniana de Trujillo. Aunque su camino lo llevó luego al matrimonio y al compromiso laical, la amistad con el futuro Papa se mantuvo firme. Cuando Prevost fue nombrado obispo, llamó a Piscoya para coordinar juntos la pastoral diocesana. Esta colaboración permitió a Piscoya conocer a fondo la visión pastoral del Papa, basada en la escucha, el diálogo y la acción concreta en favor de los más necesitados.

Los Pilares del Pontificado: Evangelio, Unidad y Compromiso Social

En su primer año de pontificado, el Papa León XIV ha puesto énfasis en tres temas fundamentales: la centralidad del Evangelio, la unidad de la Iglesia y el compromiso por la justicia y la paz. Estos no son simples eslóganes, sino líneas guía que han orientado sus decisiones y discursos. Desde su primer mensaje tras la elección, el Papa invitó a todos los cristianos a redescubrir la alegría del Evangelio y a trabajar juntos para superar las divisiones.

El primado del Evangelio

Para el Papa León XIV, el Evangelio no es un texto para estudiar, sino una palabra viva que transforma la vida. En cada una de sus intervenciones, emerge el deseo de anunciar a Cristo con sencillez y convicción, sin ceder a compromisos. Como recuerda Piscoya, el Papa siempre ha tenido un profundo sentido interior, alimentado por la oración y la meditación de la Escritura. Este fundamento espiritual le da la fuerza para enfrentar los desafíos con serenidad y determinación.

Unidad y construcción de puentes

Uno de los mensajes más fuertes de este pontificado es la invitación a la unidad. El Papa León XIV ha exhortado repetidamente a la Iglesia a superar las divisiones internas y a dialogar con el mundo. Esta atención a la unidad no es nueva: ya en Chiclayo, el obispo Prevost alentaba a construir puentes y a encontrarse con el otro, especialmente con quienes son diferentes o marginados. Piscoya recuerda haber marchado a su lado por la liberación de presos políticos durante la dictadura de Fujimori, un ejemplo concreto de cómo la fe se traduce en compromiso por los derechos humanos.

El Señor nos llama a ser operadores de paz y de unidad, como nos recuerda San Pablo: «Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz» (Efesios 4:3, NVI). El Papa León XIV encarna esta enseñanza, proponiendo una Iglesia que no se cierra en sí misma.


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