León XIV consagra a cuatro nuevos obispos para Roma: un llamado a servir a los excluidos

Fuente: EncuentraIglesias Editorial

El sábado pasado por la noche, el Papa León XIV presidió en la Basílica de San Juan de Letrán la consagración de cuatro nuevos obispos auxiliares para la diócesis de Roma. La ceremonia, que estuvo a cargo del Santo Padre, fue un evento significativo para la diócesis de Roma, que tiene una vocación especial hacia la universalidad y la caridad. Los nuevos obispos auxiliares – Andrea Carleval, Stefano Sparapani, Marco Valenti y Alessandro Zenobbi – fueron nombrados el 25 de febrero y ahora comienzan su servicio junto al Papa León XIV.

León XIV consagra a cuatro nuevos obispos para Roma: un llamado a servir a los excluidos

En su homilía, el Papa destacó el papel único de la diócesis de Roma y recordó que la consagración es una fiesta del pueblo, ya que los nuevos obispos surgen del pueblo y del presbiterio. La liturgia estuvo marcada por oraciones y la invocación del Espíritu Santo, que debía ungir a los nuevos obispos para que se dediquen por completo al servicio del Evangelio de Cristo.

La misión: que nadie se sienta excluido de Dios

Un punto central de la homilía del Papa León XIV fue el aliento a los nuevos obispos auxiliares para que ejerzan su ministerio de modo que nadie se sienta excluido de Dios. El Papa se refirió a la imagen de la piedra angular de la Sagrada Escritura: «Jesucristo es la piedra que desecharon los constructores y que se ha convertido en piedra angular» (Salmo 118,22; Hechos 4,11). Llamó a los obispos a ir a las «piedras desechadas» de la ciudad y anunciarles que en Cristo nadie está excluido de ser parte activa de la Iglesia y de la fraternidad entre los seres humanos.

El Papa recordó que Jesús mismo buscaba a los marginados, se sentaba a la mesa con ellos y desarmaba los corazones de quienes querían condenarlos. Esta actitud, dijo el Pontífice, es un modelo para el ministerio episcopal: «Al invertir la lógica del dominio, nos convertimos en piedras desechadas por los hombres y elegidas por Dios, cuando nos oponemos a los proyectos que oprimen a los débiles y atentan contra la dignidad de cada persona».

La importancia de los obispos en el tiempo actual

Los nuevos obispos auxiliares asumen una tarea importante en el gobierno de la diócesis de Roma. Apoyan al Papa y al cardenal vicario Baldassare Reina, así como a los otros obispos auxiliares Renato Tarantelli Baccari y Michele Di Tolve. En un momento en que muchas personas se sienten alejadas de la Iglesia, la misión de los obispos de construir puentes y proclamar el mensaje de esperanza es de gran importancia.

El Papa animó a los consagrados a no contentarse con los privilegios que podría ofrecer su posición, sino a seguir el ejemplo de Cristo, que caminó entre los hombres como un profeta desarmado y desarmante. «Dejen que el espíritu de profecía actúe en ustedes», dijo el Papa, «y sean testigos de Cristo, que no vino para dominar, sino para servir».

Fundamentos bíblicos para el ministerio de los obispos

La vocación de los obispos tiene su profunda raíz en la Sagrada Escritura. Ya en la primera carta de Pedro se exhorta a los creyentes a edificarse como piedras vivas para una casa espiritual (1 Pedro 2,5). El Papa se refirió a esta idea en su homilía y subrayó que la Iglesia es un edificio sagrado en el que cada persona tiene su lugar.

«Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.» (Gálatas 3,26, Reina-Valera 1995)

Esta promesa es válida para todas las personas, independientemente de su origen o situación vital. Los obispos están llamados a llevar este mensaje al mundo y a asegurarse de que nadie se sienta excluido de Dios.

El papel de los excluidos en el Reino de Dios

Otro énfasis de la homilía fue la inversión de la lógica mundana del poder. El Papa recordó que Dios elige lo que el mundo desecha para construir su Reino. «Ustedes son llamados a ser piedras vivas», dijo, «y a construir una Iglesia donde todos tengan un lugar, especialmente aquellos que la sociedad margina».

La homilía concluyó con una oración para que los nuevos obispos sean fieles a su misión y que la Iglesia de Roma sea un signo de inclusión y amor para todos.


¿Te gustó este artículo?

Comentarios

← Volver a Fe y Vida Más en Actualidad Cristiana