Huir para vivir: la fe inquebrantable de un sacerdote nicaragüense perseguido

Fuente: EncuentraIglesias Editorial

La vida de un sacerdote está marcada por la entrega total a Dios y al servicio de su comunidad. Sin embargo, para muchos pastores en Nicaragua, esa vocación se ha convertido en un camino de espinas. Uno de ellos, que pidió mantener su identidad en reserva para proteger a sus seres queridos, compartió su historia de persecución, exilio y esperanza renovada.

Huir para vivir: la fe inquebrantable de un sacerdote nicaragüense perseguido

Desde 2018, cuando las protestas estallaron en el país centroamericano, este presbítero se encontró en el ojo del huracán. Su compromiso con los jóvenes y su valentía para denunciar las injusticias lo llevaron a ser señalado por el régimen. “Sabía que podía costarme caro, pero no podía callar”, confiesa.

La persecución no fue inmediata, pero sí constante. Tras un breve período fuera del país, regresó en 2022, solo para enfrentar una situación aún más crítica. Sus homilías, que llamaban a la reflexión y denunciaban los abusos del gobierno, se convirtieron en el detonante final. “Denunciar en mis sermones lo que hacía el gobierno y resaltar que no estábamos de acuerdo fue mi deber”, explica.

El calvario de dejar todo atrás

Salir de Nicaragua no fue una decisión fácil. Para este sacerdote, significó abandonar su parroquia, su comunidad y a su familia. “Me sentía morir al tener que irme”, recuerda. Pero la amenaza era real: el régimen sandinista, con su filosofía de “ni perdón ni olvido”, no perdona a quienes se oponen.

Durante su exilio, encontró refugio en Estados Unidos, donde pudo retomar su ministerio. Sin embargo, el dolor de la separación y la incertidumbre por los que quedaron atrás lo acompañan cada día. “Dios me ha dado fuerzas para seguir adelante, pero el corazón siempre está dividido”, dice.

La Biblia nos recuerda que los siervos de Dios no están exentos del sufrimiento. En Mateo 5:10-12, Jesús dice: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”. Este sacerdote es un testimonio vivo de esa bienaventuranza.

El papel de la iglesia en tiempos de crisis

Acompañar a los jóvenes, una prioridad

Una de las mayores preocupaciones de este pastor fue evitar que los jóvenes cayeran en el desencanto o en caminos destructivos, como ocurrió durante la revolución sandinista de 1979. “Tocaba apoyar a los muchachos, darles espacios para reunirse y organizarse en la parroquia”, relata.

La iglesia se convirtió en un refugio para muchos adolescentes y jóvenes que buscaban un sentido en medio del caos. Allí encontraron no solo orientación espiritual, sino también apoyo emocional y comunitario.

Denunciar la injusticia desde el púlpito

Para este sacerdote, predicar la verdad era innegociable. En sus homilías, abordaba temas como la falta de respeto a la dignidad humana y la represión del gobierno. “El sandinismo es una ideología que anula la dimensión trascendente de la persona”, afirma.

La Palabra de Dios nos llama a ser luz en medio de las tinieblas. En Efesios 5:11 leemos: “No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”. Este versículo guió su ministerio, incluso cuando sabía que podía costarle su libertad o su vida.

El exilio: una cruz que muchos llevan

La historia de este sacerdote no es única. Cientos de pastores, líderes laicos y cristianos en Nicaragua han tenido que huir para salvar sus vidas. La persecución religiosa se ha intensificado en los últimos años, y muchos han encontrado asilo en otros países.

Sin embargo, el exilio no es solo un cambio geográfico; es un duelo constante por lo que se dejó atrás. “Extraño celebrar misa con mi comunidad, ver los rostros de los niños en catequesis, escuchar las risas de los jóvenes”, dice con nostalgia.

Pero en medio del dolor, hay esperanza. Como dice Romanos 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Este sacerdote confía en que su sufrimiento no es en vano, y que Dios está obrando incluso en medio de la adversidad.

Un mensaje de fe para los que sufren

Si tú estás pasando por una situación similar, ya sea persecución, exilio o cualquier tipo de sufrimiento, recuerda que no estás solo. Dios ve tu dolor y camina a tu lado. El Salmo 34:17-18 nos asegura: “Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu”.

Además, la comunidad cristiana está llamada a apoyar a los perseguidos. En Hebreos 13:3 se nos insta: “Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los afligidos, como que también vosotros estáis en el cuerpo”.

Hoy te invito a orar por todos los que sufren por su fe en Nicaragua y en el mundo. Que el Señor les dé fortaleza y consuelo. Y si tienes la oportunidad, extiende tu mano a quienes han tenido que dejarlo todo. Tu solidaridad puede ser un bálsamo para sus heridas.

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”. — Mateo 5:10 (RVR1960)

¿Conoces a alguien que haya tenido que huir de su hogar por su fe? ¿Cómo puedes apoyarlo hoy? Reflexiona y actúa.


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Preguntas frecuentes

¿Por qué los sacerdotes en Nicaragua son perseguidos?
Muchos sacerdotes son perseguidos por denunciar las injusticias del régimen sandinista y por apoyar a los jóvenes durante las protestas de 2018. El gobierno considera estas acciones como una amenaza a su poder.
¿Qué dice la Biblia sobre la persecución por causa de la fe?
La Biblia enseña que los que siguen a Cristo pueden enfrentar persecución, pero también promete bendición y recompensa. Mateo 5:10-12 dice: 'Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos'.
¿Cómo puedo apoyar a los cristianos perseguidos en Nicaragua?
Puedes orar por ellos, difundir su historia, apoyar organizaciones que ayudan a refugiados, y contactar a tus representantes para que aboguen por la libertad religiosa en Nicaragua.
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