Escolapios en Cuba exigen devolución de histórico claustro para salvar patrimonio educativo

Fuente: EncuentraIglesias Editorial

Los Padres Escolapios en Cuba han alzado la voz para solicitar al gobierno la devolución de su antiguo claustro y colegio en el distrito de Guanabacoa, La Habana. La razón es clara: el abandono estatal está llevando a la ruina a estos edificios que son parte fundamental de la historia educativa de Cuba y América Latina. La orden religiosa, dedicada a la educación desde su fundación, ve con dolor cómo décadas de descuido han convertido un símbolo de formación en un peligro inminente.

Escolapios en Cuba exigen devolución de histórico claustro para salvar patrimonio educativo

En 1961, el régimen de Fidel Castro confiscó cientos de propiedades eclesiásticas, entre ellas este claustro y la escuela adjunta. Desde entonces, el gobierno ha sido el propietario, pero la falta de mantenimiento y la crisis económica han acelerado el deterioro. Los religiosos denuncian que, mientras ellos han intentado gestionar soluciones, las autoridades municipales y educativas han hecho oídos sordos.

La situación se agravó con el saqueo de la iglesia escolapia en octubre de 2025, donde delincuentes robaron candelabros, ornamentos y ventiladores. Luego, en marzo de 2026, un incendio afectó el antiguo claustro, que estaba abandonado y sin vigilancia. Y el 9 de abril, otro fuego dañó la puerta de la iglesia, causado por la quema de basura acumulada en la calle. Estos incidentes reflejan una negligencia que los Padres Escolapios no pueden ignorar.

Un patrimonio que no puede perderse

El claustro no es un edificio cualquiera. Fue la primera Escuela Normal de Maestros de Cuba y de toda América Latina, fundada por los Escolapios en 1857. En 1990, fue declarado Monumento Nacional, un reconocimiento a su valor histórico y cultural. Sin embargo, la titularidad estatal, según los religiosos, solo ha traído abandono y ahora destrucción.

La orden subraya que el culpable principal es la combinación de la Educación Municipal y el Gobierno Municipal. Mientras la primera abandonó el inmueble sin protección, el segundo ignoró las alertas reiteradas tanto de la Oficina del Historiador como de la propia congregación. Además, señalan que el Partido Comunista avala esta inacción: las promesas se desdibujan en el silencio burocrático mientras el saqueo se consuma a la vista de todos.

Los Escolapios han estado gestionando durante meses la devolución de la propiedad, con la intención de restaurar y preservar este legado. Pero hasta ahora, las respuestas han sido evasivas. La comunidad cristiana y el pueblo cubano en general ven con preocupación cómo se pierde un espacio que formó a generaciones de maestros y estudiantes.

La dimensión espiritual del reclamo

Más allá de lo material, hay un trasfondo espiritual. La iglesia y el claustro eran centros de fe y educación, donde se predicaba el Evangelio y se formaba a los jóvenes en valores cristianos. El salmista escribió:

Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican (Salmo 127:1, NVI).
Esta verdad resuena hoy: sin la bendición de Dios y el esfuerzo humano, cualquier construcción se desmorona. Los Escolapios recuerdan que la educación es un ministerio, y que descuidar estos espacios es descuidar el futuro de la niñez y la juventud.

La Biblia también nos llama a ser buenos administradores de los recursos que Dios nos da. En la parábola de los talentos (Mateo 25:14-30), el Señor elogia a quienes hacen fructificar lo recibido y reprende a quien entierra su talento. El abandono de este patrimonio es, en cierto sentido, enterrar un talento colectivo que podría servir a la sociedad.

Lecciones para la Iglesia hoy

Esta situación no es un caso aislado. En muchos lugares del mundo, propiedades eclesiásticas han sido confiscadas o descuidadas por los gobiernos. La Iglesia tiene la responsabilidad de clamar por justicia y de preservar los espacios que han sido dedicados a Dios y al servicio del prójimo. Como dice Proverbios 31:8-9:

Habla en favor de los que no tienen voz, defiende los derechos de los desposeídos. Habla y juzga con justicia; defiende los derechos del pobre y del necesitado (NVI).
Los Padres Escolapios están cumpliendo ese llamado al alzar la voz por un patrimonio que pertenece a la comunidad.

Para los cristianos, esta historia es un recordatorio de que la fe no se limita al ámbito privado. La Iglesia tiene un rol público, y debe involucrarse en la defensa de la verdad y la justicia, incluso cuando eso significa confrontar al poder político. La oración y la acción van de la mano: interceder por las autoridades y, al mismo tiempo, exigir transparencia y responsabilidad.

¿Qué podemos hacer como creyentes?

Primero, orar por Cuba y por las autoridades, para que el Señor ablande sus corazones y permita la restitución de estos bienes. Segundo, difundir esta situación entre nuestras comunidades, creando conciencia sobre la importancia de preservar el patrimonio cristiano. Tercero, apoyar a los Padres Escolapios y a otras órdenes que enfrentan desafíos similares, ya sea con oración, recursos o visibilidad.

La historia de la Iglesia está llena de ejemplos de restauración: desde el templo de Jerusalén reconstruido por Nehemías hasta las catacumbas que se convirtieron en lugares de culto. Dios siempre levanta a personas dispuestas a restaurar lo que está caído. En este caso, los Escolapios están listos para ser instrumentos de restauración. Solo necesitan que se les permita hacerlo.

Una reflexión final

Querido lector, ¿qué patrimonio espiritual o material está en riesgo en tu entorno? ¿Hay algo que Dios te está pidiendo que defiendas o restaures? A veces, lo que parece una pérdida inevitable puede convertirse en una oportunidad para que la Iglesia demuestre su compromiso con la sociedad. Los Padres Escolapios nos enseñan que la fe persevera incluso cuando las puertas parecen cerradas.

Que esta historia nos inspire a ser buenos administradores de todo lo que Dios nos ha confiado: nuestras familias, nuestras iglesias, nuestros espacios de educación y servicio. Como dice el apóstol Pablo:

Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como para el Señor y no como para la gente (Colosenses 3:23, NVI).
Que el Señor bendiga a Cuba y a todos los que trabajan por su bienestar.


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Preguntas frecuentes

¿Por qué los Padres Escolapios piden la devolución de su claustro en Cuba?
Solicitan la devolución porque el gobierno cubano, propietario desde la confiscación en 1961, ha abandonado el inmueble, causando su deterioro. La orden quiere restaurarlo y preservar la primera Escuela Normal de Maestros de Cuba y América Latina, declarada Monumento Nacional.
¿Qué pasó con la iglesia y el claustro de los Escolapios en La Habana?
En octubre de 2025, la iglesia fue saqueada. En marzo de 2026, un incendio afectó el claustro abandonado. En abril de 2026, otro fuego dañó la puerta de la iglesia debido a la quema de basura acumulada. La orden denuncia que las autoridades municipales ignoraron las alertas.
¿Qué pueden hacer los cristianos para apoyar esta causa?
Pueden orar por Cuba y las autoridades, difundir la situación en sus comunidades, y apoyar a los Padres Escolapios con oración y recursos. También es importante crear conciencia sobre la preservación del patrimonio cristiano y la defensa de la justicia.
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