El pasado 30 de abril de 2026, la comunidad cristiana global se despidió de David Ecklebarger, fundador de Spanish House Ministries y de la reconocida Editorial Unilit. Su partida deja un vacío inmenso, pero también un legado que sigue vivo en cada libro, cada Biblia y cada recurso que ayudó a llevar a millones de hispanohablantes. Su historia es un testimonio de cómo un hombre con una visión clara puede cambiar el rumbo de la fe en todo un continente.
Nacido en un hogar de fe, Ecklebarger sintió desde joven el llamado de compartir el Evangelio. Pero no se conformó con predicar en iglesias; comprendió que la palabra escrita podía llegar a lugares donde la voz no alcanzaba. Así nació la idea de crear una editorial que produjera contenido cristiano de calidad, accesible y relevante para la comunidad hispana. Lo que comenzó como un pequeño proyecto se convirtió en una de las editoriales cristianas más influyentes del mundo.
Gracias a su trabajo, hoy podemos encontrar Biblias, libros de estudio, devocionales y literatura teológica en español en prácticamente cualquier librería cristiana. Su visión trascendió fronteras y llevó el mensaje de salvación a más de cien países. Como dice el Salmo 119:105: «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (RVR1960). Ecklebarger entendió que la Palabra de Dios debía estar al alcance de todos, y dedicó su vida a hacerlo posible.
Más que una editorial: un puente para la unidad cristiana
David Ecklebarger no solo se enfocó en publicar libros. Su corazón siempre buscó la unidad del cuerpo de Cristo. Por eso fue un impulsor clave de la Asociación de Editoriales Evangélicas (SEPA) y del congreso Expolit, espacios que reunieron a editores, autores y líderes de diferentes tradiciones cristianas. Estos encuentros no solo fortalecieron la industria editorial, sino que promovieron un espíritu de colaboración y respeto mutuo.
En un mundo donde las divisiones son comunes, Ecklebarger apostó por la cooperación. Él sabía que, como dice Efesios 4:3, debemos «esforzarnos por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz» (NVI). Su ejemplo nos recuerda que la literatura cristiana no es un fin en sí misma, sino un medio para edificar a la iglesia y alcanzar a los que aún no conocen a Cristo.
Expolit se convirtió en un faro para la literatura cristiana en español. Allí, autores emergentes y consagrados compartieron sus obras, se gestaron proyectos conjuntos y se celebró la diversidad del pensamiento cristiano. Ecklebarger creía que cada libro era una semilla de esperanza, y su trabajo ayudó a sembrar en tierra fértil.
Un legado que perdura: el llamado a seguir sirviendo
Quienes conocieron a David Ecklebarger lo recuerdan como un hombre incansable, que hasta sus últimos días trabajó con pasión. Solía decir que quería partir «con las botas puestas», sirviendo hasta el final. Y así fue. Su familia y el equipo de Unilit han confirmado que su deseo era que la obra continuara, que el mensaje de esperanza siguiera llegando a más personas.
Ese legado nos desafía hoy. La literatura cristiana sigue siendo una herramienta poderosa para la evangelización y el discipulado. En un mundo digital, donde la información abunda pero la verdad escasea, los libros que apuntan a Cristo son más necesarios que nunca. Como cristianos, estamos llamados a ser buenos administradores de los recursos que Dios nos da, y eso incluye la palabra escrita.
La pregunta que nos deja su partida es: ¿qué estamos haciendo nosotros para llevar el mensaje de salvación a otros? No todos seremos editores o escritores, pero todos podemos compartir un libro, una reflexión o una palabra de aliento. El legado de David Ecklebarger nos invita a ser parte de esa gran comisión, usando los dones que Dios nos ha dado.
«Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» (Mateo 28:19, RVR1960).
Que su vida nos inspire a ser fieles hasta el final, con las botas puestas, sirviendo al Señor con alegría y dedicación. La cosecha es mucha, y los obreros aún faltan. ¿Estás listo para tomar el relevo?
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