En Egipto, el cristiano copto Augustinos Samaan fue condenado a cinco años de prisión con trabajos forzados. El motivo: enseñar y defender la fe cristiana en su canal de YouTube, que cuenta con más de 100.000 suscriptores. La sentencia se dictó el 3 de enero de 2026 y se ejecutó de inmediato. Samaan había sido arrestado en octubre de 2025.
La acusación se basó en el artículo 98(f) del código penal egipcio, una disposición contra la blasfemia. La fiscalía lo acusó de "abuso de las redes sociales" y "desprecio religioso", cargos que, según organizaciones de derechos humanos, suelen aplicarse a expresiones críticas del islam. Lo más preocupante es que el proceso estuvo plagado de irregularidades graves. Por ejemplo, una audiencia el 27 de diciembre de 2025 se llevó a cabo sin notificar a la defensa. Además, se negó a los abogados el acceso al expediente del caso.
Un tribunal de apelaciones confirmó la sentencia el 23 de febrero de 2026 e impuso a la defensa el pago de todas las costas procesales. Sin embargo, el abogado Saeed Fayez se mostró decidido: "La confirmación de la sentencia no nos impide agotar todos los recursos legales". El 24 de abril de 2026, Samaan, con el apoyo de ADF International, presentó una nueva apelación.
Cristianos en Egipto: una amenaza creciente
El caso de Augustinos Samaan no es aislado. Desde agosto de 2025, decenas de personas han sido arrestadas en Egipto por contenido religioso en línea. Entre ellos hay conversos, jóvenes usuarios de redes sociales y personas que han profesado públicamente su fe. El gobierno egipcio monitorea cada vez más las actividades en línea de los cristianos y otras minorías religiosas.
Kelsey Zorzi, directora de libertad religiosa global de ADF International, advierte: "El gobierno egipcio está intensificando la vigilancia de las actividades en línea de cristianos y otras minorías religiosas. Cada vez más personas son encarceladas simplemente por expresar su fe en las redes sociales. Instamos al gobierno a cambiar de rumbo y cumplir con sus obligaciones de proteger la libertad religiosa y de expresión".
Los cristianos representan entre el 10 y el 15 % de la población egipcia. La Iglesia Copta Ortodoxa es la comunidad cristiana más grande del país. A pesar de las garantías constitucionales de libertad religiosa, las organizaciones de derechos humanos reportan constantemente discriminación y abusos.
¿Qué dice la Biblia sobre la persecución y la libertad de fe?
La Biblia habla claramente sobre los desafíos que puede conllevar profesar la fe. El mismo Jesucristo dice en el Sermón del Monte: "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos" (Mateo 5:10, Reina-Valera 1960). Y el apóstol Pedro anima a los creyentes: "Mas también si alguna cosa padecéis por hacer el bien, sois bienaventurados. No temáis el miedo de ellos, ni os conturbéis" (1 Pedro 3:14, RVR1960).
Estos versículos nos recuerdan que confesar a Cristo puede tener un alto costo personal en algunas partes del mundo. Pero también nos llaman a orar por los perseguidos y a apoyarlos. La carta a los Hebreos nos exhorta: "Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo" (Hebreos 13:3, RVR1960).
Un llamado a la oración y la solidaridad
El caso de Augustinos Samaan muestra cuán frágil es la libertad religiosa en algunos países. Como cristianos en todo el mundo, estamos llamados a orar por nuestros hermanos perseguidos y a trabajar por su liberación. Al mismo tiempo, debemos agradecer la libertad que disfrutamos en muchos lugares y usarla para defender a quienes no la tienen.
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