Colombia se prepara para una nueva cita con las urnas el próximo 31 de mayo, cuando los ciudadanos elegirán al próximo presidente de la república. En medio de un ambiente político marcado por la polarización, la Conferencia Episcopal de Colombia ha decidido tomar la iniciativa y ofrecer herramientas para que los fieles puedan ejercer su voto de manera informada y responsable. No se trata de decir por quién votar, sino de recordar que la fe cristiana tiene mucho que decir sobre cómo participamos en la vida pública.
La Iglesia, como madre y maestra, no puede quedarse al margen cuando se deciden rumbos que afectan la vida de millones de personas. Por eso, los obispos colombianos han organizado una serie de conversatorios virtuales abiertos a toda la comunidad, donde se abordarán temas como la importancia del voto, los valores cristianos en la política y cómo discernir entre las distintas propuestas. Esta iniciativa busca ser un espacio de formación y reflexión, no de propaganda partidista.
Pedagogía electoral: una necesidad urgente
En un país donde la desinformación y los discursos de odio pueden nublar el juicio, la pedagogía electoral se vuelve una herramienta indispensable. Los obispos lo saben y por eso han puesto en marcha estos conversatorios, que cuentan con la participación de expertos en derecho, ciencias políticas y teología. El objetivo es claro: ayudar a los ciudadanos a entender no solo el proceso electoral, sino también los principios cristianos que deben guiar su decisión.
La polarización no es un fenómeno nuevo en Colombia, pero en los últimos años se ha intensificado, llevando a muchos a sentirse desilusionados o confundidos. Frente a esto, la Iglesia ofrece una palabra de esperanza y un camino de discernimiento. Como dice la Palabra de Dios en Proverbios 11:14: "Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad". La idea es que los fieles no voten a ciegas, sino que lo hagan con la conciencia iluminada por la fe y la razón.
La fe y la política: una relación necesaria
Algunos podrían preguntarse si la Iglesia debe meterse en política. La respuesta es que la fe no se vive solo en el templo, sino que impregna todas las dimensiones de la vida, incluida la política. Como cristianos, estamos llamados a ser sal y luz en el mundo (Mateo 5:13-16), y eso incluye nuestra participación en la vida pública. No se trata de imponer una visión religiosa, sino de aportar valores como la justicia, la solidaridad, el respeto por la dignidad humana y el bien común.
Los obispos colombianos han sido claros: no apoyan a ningún candidato en particular, pero sí invitan a los fieles a evaluar las propuestas a la luz del Evangelio. ¿Qué candidato defiende la vida desde la concepción hasta la muerte natural? ¿Cuál promueve la paz y la reconciliación? ¿Quién busca el bien de los más pobres y vulnerables? Estas son preguntas que todo cristiano debe hacerse antes de emitir su voto.
Conversatorios virtuales: una oportunidad para todos
Los conversatorios se realizarán a lo largo de las semanas previas a las elecciones, y estarán disponibles en plataformas digitales para que cualquier persona pueda acceder a ellos. Cada sesión tendrá un tema específico, como la participación política de los laicos, la corrupción y la transparencia, o el cuidado de la creación. La idea es que los participantes puedan hacer preguntas y expresar sus inquietudes en un ambiente de respeto y diálogo.
La iniciativa ha sido bien recibida por diversos sectores, aunque también ha generado críticas de quienes piensan que la Iglesia debería mantenerse al margen. Sin embargo, los obispos insisten en que su labor es pastoral y educativa, no política. Como dice el Papa León XIV en su reciente exhortación, "la Iglesia no tiene partido, pero tiene un Evangelio que ilumina todas las realidades humanas".
Un voto con conciencia y esperanza
En un contexto de incertidumbre, la Iglesia invita a los colombianos a no dejarse llevar por el miedo o la apatía. El voto es un derecho y una responsabilidad que debemos ejercer con libertad y conciencia. La Biblia nos recuerda en Romanos 13:1-7 que las autoridades han sido establecidas por Dios para promover el bien, y que los cristianos debemos orar por ellas y colaborar en la construcción de una sociedad más justa.
Por eso, antes de ir a las urnas, tómate un tiempo para informarte, reflexionar y orar. Pide al Señor sabiduría para discernir qué candidato y qué propuestas están más alineadas con los valores del Reino de Dios. No votes por costumbre, ni por presión, ni por miedo. Vota con esperanza, sabiendo que tu voto puede ser un instrumento de cambio y de bendición para tu país.
Como dice el Salmo 33:12: "Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor". Que Colombia sea una nación que busque a Dios y que, desde la fe, construya un futuro de paz y prosperidad para todos.
Reflexión final
Querido hermano, hermana: el 31 de mayo tienes una cita con la historia. No dejes que otros decidan por ti. Infórmate, ora y vota. La Iglesia está contigo en este camino, no para decirte qué hacer, sino para acompañarte y recordarte que tu fe tiene un impacto real en el mundo. ¿Estás listo para ejercer tu voto con fe y conciencia?
"Buscad el bien de la ciudad a la que os he desterrado, y orad por ella al Señor, porque en su bienestar hallaréis vuestro bienestar" (Jeremías 29:7, NVI).
Comentarios