En el corazón de América Latina, donde las aguas del Iguazú y el Paraná se encuentran, la comunidad cristiana se prepara para conmemorar un hito histórico: cuatrocientos años desde que el Evangelio llegó por primera vez a estas tierras. Este aniversario nos invita a recordar nuestras raíces y celebrar cómo la fe ha crecido y florecido a través de los siglos, uniendo a personas de diferentes culturas y naciones.
Un viaje que comenzó en 1626
Todo empezó cuando dos sacerdotes jesuitas, Diego de Boroa y Claudio Royer, establecieron el primer asentamiento misionero en la región el 10 de mayo de 1626. Este encuentro entre la fe católica y las comunidades guaraníes marcó el inicio de una historia compartida que hoy celebramos con gratitud. Como nos recuerda el apóstol Pablo:
"Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios" (Efesios 2:19, RVR1960).
La peregrinación náutica: Un símbolo de unidad
Para honrar este aniversario, la Diócesis de Puerto Iguazú ha organizado la cuarta edición de una peregrinación muy especial que se realizará por el río. La actividad comenzará a las 16:00 horas desde Puerto Macuco, dentro del Parque Nacional Iguazú, un lugar cercano al sitio histórico donde se fundó Santa María de Iguazú hace cuatro siglos.
La imagen de la Virgen María viajará en las embarcaciones que descenderán por el Río Iguazú, creando un momento de profunda espiritualidad y conexión con nuestra historia de fe. Aunque el cupo para participar directamente en las embarcaciones es limitado a 250 personas, la celebración está abierta a todos los que deseen unirse en espíritu y oración.
Un encuentro en la triple frontera
El punto culminante de la peregrinación será en el Hito de las Tres Fronteras, donde los ríos Iguazú y Paraná se unen, así como se unen Argentina, Paraguay y Brasil. Allí, tres obispos representando a cada nación presidirán un momento de oración ecuménica:
- Mons. Nicolás Baisi, Obispo de Puerto Iguazú (Argentina)
- Mons. Pedro Collar Noguera, Obispo de Ciudad del Este (Paraguay)
- Mons. Sergio de Deus Borges, Obispo de Foz de Iguazú (Brasil)
La bendición será pronunciada en tres idiomas: español, portugués y guaraní, reflejando la riqueza cultural de la región y recordándonos que, en Cristo, todas las barreras pueden ser superadas. Como Jesús nos enseñó:
"Para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste" (Juan 17:21, NVI).
Participación para todos
Si no puedes unirte a la travesía náutica, hay un espacio especial para ti. A las 17:00 horas, en el Hito de las Tres Fronteras, todos están invitados a participar del momento de oración conjunta. Esta inclusión refleja el espíritu comunitario que caracteriza a la Iglesia y nos recuerda que cada persona tiene un lugar en la familia de Dios.
Después de la peregrinación, la celebración continuará en el Anfiteatro Ramón Ayala con una Misa de Acción de Gracias programada para las 17:30 horas, seguida de actividades culturales que honrarán las tradiciones de la región.
Reflexionando sobre nuestra historia de fe
El padre Rodrigo Bragañolo, secretario canciller de la Diócesis de Puerto Iguazú, compartió la importancia de esta conmemoración: "Son cuatrocientos años desde que el Evangelio llegó a nuestras tierras. Este primer asentamiento fue el inicio de lo que hoy es nuestra comunidad de fe".
Esta celebración nos invita a mirar atrás con gratitud y hacia adelante con esperanza. Los misioneros que llegaron hace cuatro siglos respondieron al llamado de Jesús:
"Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19, RVR1960).
Un legado que continúa
Hoy, bajo el liderazgo del Papa León XIV, quien asumió el pontificado en mayo de 2025 tras el fallecimiento del Papa Francisco en abril del mismo año, la Iglesia continúa su misión evangelizadora con renovado vigor. Este aniversario en Iguazú nos recuerda que la fe es un viaje que trasciende generaciones y fronteras.
La peregrinación náutica simboliza perfectamente este viaje de fe: como las aguas del río que fluyen constantemente, nuestra fe se mueve, crece y se adapta, manteniendo siempre su esencia y dirección hacia Dios.
Aplicación práctica para nuestra vida
¿Cómo podemos aplicar las lecciones de esta celebración a nuestra vida diaria? Te invito a considerar estas reflexiones:
- Honra tus raíces espirituales: Tómate un tiempo para investigar y agradecer por aquellos que sembraron la fe en tu familia o comunidad.
- Construye puentes, no muros: Busca oportunidades para unirte en oración y comunidad con cristianos de diferentes tradiciones.
- Participa activamente: Aunque no puedas estar físicamente en Iguazú, únete en espíritu a esta celebración mediante la oración a la hora señalada.
- Transmite la fe: Como los misioneros de hace 400 años, encuentra formas creativas de compartir el Evangelio en tu contexto actual.
Esta conmemoración nos recuerda que la fe cristiana es un río vivo que ha fluido a través de siglos y culturas, nutriendo corazones y transformando vidas. Que este aniversario nos inspire a ser portadores de esa misma fe para las generaciones venideras, construyendo puentes de unidad y esperanza en un mundo que tanto los necesita.
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