💭 Reflexión
El otoño es un tiempo de recolección, donde el trabajo arduo de meses se materializa en abundantes frutos. De la misma manera, Dios te invita a reconocer los nuevos comienzos que Él ha preparado para ti. Quizás sientes que has estado atravesando un desierto, pero este versículo nos recuerda que Él está constantemente haciendo cosas nuevas. Hoy, considera qué áreas de tu vida necesitan un nuevo comienzo. No te aferres al pasado, sino mira hacia las oportunidades que Dios está colocando ante ti. Agradece por lo que has cosechado hasta ahora y mantente abierto a lo que está por venir. A veces, en nuestra rutina diaria, olvidamos que Dios puede transformar nuestras circunstancias más áridas en un manantial de vida. Permite que su luz guíe tus pasos en esta nueva temporada y confía en que, con cada hoja que cae, viene un renovado propósito.